Una amiga me contaba un conflicto familiar, yo le atendía , a la vez pensaba en ejemplos prácticos, quería decirle algo que le animara, aunque he aprendido que la gente cuando tenemos problemas lo mejor es escuchar, todo lo demás esta de sobra. Pero en-fin tendemos a cometer los mismos errores una y otra vez. Cuando le digo algo para animarla consigo todo lo contrario con lo cual cayo como una muerta en espera de otro día mejor para decirle lo que pienso. Reflexiono y me doy cuenta lo mal que recibimos y leemos en los demas lo que hacemos a menudo nosotros. Esto es obvio, pero cierto